diumenge, 8 de juliol de 2018

Domaine La Rune (Talairan, Les Corbières, Languedoc-Rosselló, França) (#escapadacorbières)

Uno de los principales motivos de nuestra #escapadacorbières, a parte de la comida en Les Grands Buffets (aquí, el post), era sin duda la visita a Domaine La Rune.


Un año atrás, en Álava de la Cruz (la vinacoteca de nuestro barrio) tuvimos la suerte de participar en una cata de vinos de Domaine La Rune, aprovechando que Manuel Remon, el actual y joven enólogo, estaba por Barcelona y fue quien él mismo dirigió la cata. Pues bien, fue su discurso tan técnico como apasionado y convincente, así como sin lugar a duda sus vinos, lo que nos convenció ya por aquel entonces que algún día deberíamos acabar recalando físicamente en su bodega para conocer más a fondo Domaine la Rune.










Pues bien, la pasada Semana Santa hicimos por fin realidad esas ganas de acudir allí. Nos pusimos en contacto con Manuel, con quien conseguimos quedar, y nos recibió muy gentilmente a primera hora de la tarde. Comenzamos lo que sin duda acabaría siendo una de las mejores visitas que hemos realizado nunca a una bodega, fue genial.

Domaine La Rune se ubica en la zona boscosa y salvaje de Les Corbières, que sin duda vale la pena conocer. Agreste , preciosa y poco transitada... Se respira tranquilidad en todos los sentidos. Terrenos suaves y ondulados, salpicados de viñedos. Concretamente, nos dirigimos a los alrededores de Talairan.


Allí también han tenido una Primavera lluviosa, lo cual nos cuenta Manuel que agradecen enormemente porque señala la sequía como uno de los principales factores que como enólogo ha de tener en cuenta a la hora de planificar el futuro a muy corto y medio plazo: zonas de plantación, variedades, maduraciones... En este sentido, de momento ha decidido que un buen mecanismo es que haya arboledas alrededor del viñedo para rescatar entre un 15 y un 20% de humedad.



Todas las parcelas tienen manto vegetal, aunque cuando fuimos tenía ya pensado de cortarla en breve. La vegetación tradicional de la zona es el bosque de garriga, que nos describe como un patrimonio natural al cual proteger porque conlleva consigo una gran biodiversidad tanto de flora como de fauna. En parte, se conserva gracias al pastoreo de ovejas. Los árboles, además de aportar humedad, atraen pájaros los cuales, a su vez, comen insectos.



Domaine la Rune data de 2003 pero es cuando pasa a dirigirla Manuel, como enólogo e hijo de los antiguos propietarios, que se da un salto adelante en calidad. Para empezar, los años de estudio y aprendizaje de Manuel, tanto en Francia como en Latinoamérica, le llevan al convencimiento que debe apostar por la agricultura orgánica desde la cual, desde hace dos años, le hace saltar a las prácticas biodinámicas, aunque sin certificar.

Para Manuel, no hay agricultura si ésta no se basa en el fomento de la biodiversidad y el equilibrio. Y nos lo explica con un convencimiento imponente, y a la vez con criterios muy fundamentados en el conocimiento, mucho más allá de modas o tendencias comerciales. Pero sobretodo, de forma apasionada.



La bodega cuenta con 20ha, de las cuales tan sólo 0'3 se dedican a variedades blancas. El resto, negras. Manuel busca principalmente variedades o vinos ligeros en taninos y alcohol. Trabaja con Cinsault joven pero también con cariñenas centenarias, Syrah, Garnacha, incluso Tempranillo.

La altura media es de unos 200 metros, a 50 km del mar.



Ahora los vinos los hace ya totalmente naturales. Más que hacerlos, acompaña la vinficación del mosto, que se inicia espontáneamente con las levaduras autóctonas alojadas en la piel de los racimos. La agricultura orgánica facilita todo ello.



De vuelta a la bodega, nos detenemos para saludar a Bulgura, el nuevo fichaje en plantilla de la bodega. Además de ser simpatiquísimo, el asno también se encarga de hacer la poda, es una buena mano de obra, tan afable como trabajadora.





Y una vez en la bodega, lo probamos todo, todo, de los hormigones termoregulados. La vinificación se realiza ahí, con levaduras salvajes indígenas, y con las uvas derrapadas.


Utiliza alrededor de 1/3 de las tinas de cemento para una producción que se sitúa entorno a las 100.000 botellas anuales, aunque la mitad es para bag in box. Generalmente, se realiza una vinificación tipo maceración carbónica de fermentación enzimática pero sin el verdor de la rapa. Desde hace 2 años, los vinos van sin sulfitos añadidos.


Así pues, comencamos probando el Monastrell, y seguimos con el Cinsault para el Wunjo, la Cariñena, la Garnacha, un Syrah de guarda de extraordinarios aromas herbáceos, mentolados y balsámicos... Es realmente extraordinario poder catar variedad por variedad directamente de los tanques de fermentación porque es el lugar donde mejor podemos apreciar las diferencias varietales en su máxima naturalidad i expresión. A partir de ahí, trabajo del enólogo para conducirlas hacia la excelencia según su punto de vista tanto técnico como artístico. Y todo lo que probamos, todo sin excepción, nos pareció de enorme calidad.










Finalmente, ya sentados, acompañamos un Kugelhopf con Secret Murmuré, una Garnacha sobremadurada en viña que es una delicia para ir degustando lentamente. Es la misma Garnacha que va para el vino top Elyud però dejando 3 rapas en la viña, a finales de Noviembre. 


En fin, una de esas visitas de las que dejan huella: deliciosa, didáctica y muy bien acompañados por Manuel, que nos dedicó un tiempo precioso en su casa. Nos llevamos de allí un buen botín que, en cuanto nos bebamos, seguro que volveremos a repetir. Merci beaucoup Manuel!


De hecho, la única opción en Catalunya para adquirir los vinos de Domaine La Rune es acudir a la vinoteca Álava de la Cruz, como único punto de distribución. Si no, a quien no le importe hacer kilómetros, recomiendo acercarse a Les Corbières, a Domaine La Rune, para conocer ese lugar, esos vinos naturales, y cargar el coche.



À bientôt!


1 comentari:

  1. Nos alegra muchos que les guste tanto, a nosotros nos enamoró tanto su forma de trabajar como su trato.

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